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Alemania saca los clubs del cajón de los salones de juego y crea la categoría «Musikclubs» en su urbanismo, pero el proyecto se niega a tratarlos como instalación cultural

El proyecto crea el concepto de uso «Musikclubs» en la BauNVO y los separa de los salones de juego. Rechaza clasificarlos como instalación cultural: esa cierra a las 22 o las 23.

Por Redacción Futura Tickets

Redacción

Alemania saca los clubs del cajón de los salones de juego y crea la categoría «Musikclubs» en su urbanismo, pero el proyecto se niega a tratarlos como instalación cultural

Respuesta rápida

El proyecto de ley de modernización del derecho urbanístico que el Consejo de Ministros alemán aprobó el 27 de mayo de 2026 introduce en la Baunutzungsverordnung un concepto de uso propio, «Musikclubs», y las instalaciones que caigan en él dejan de estar bajo el término colectivo de las Vergnügungsstätten, donde compartían cajón con los salones de juego, las casas de apuestas, los locales de striptease y los cines porno. Los clubs serán admisibles con carácter general en zonas mixtas, urbanas, centrales y de actividad económica, por excepción en zonas residenciales especiales, de pueblo, residenciales rurales e industriales, y no admisibles en las zonas residenciales generales y puras. La motivación del propio proyecto rechaza clasificarlos como «Anlagen für kulturelle Zwecke» porque en esas instalaciones la actividad termina, por regla general, hacia las 22 o las 23 horas.

El proyecto de ley con el que el Gobierno alemán moderniza su derecho urbanístico crea un concepto de uso propio para los clubs de música, «Musikclubs», y los saca del cajón normativo que compartían con los salones de juego, las casas de apuestas, los locales de striptease y los cines porno. El ministro de Estado de Cultura lo celebró como la confirmación de que los clubs son lugares de cultura; la motivación del propio proyecto rechaza clasificarlos como instalación cultural y razona por qué: la cultura, según ese texto, cierra a las 22 o las 23 horas.

Qué ha pasado

El Consejo de Ministros aprobó el 27 de mayo de 2026 el «Entwurf eines Gesetzes zur Modernisierung des Städtebau- und Raumordnungsrechts», el proyecto de ley de modernización del derecho urbanístico y de ordenación del territorio. Dentro va una reforma de la Baunutzungsverordnung (BauNVO), el reglamento que decide qué usos caben en cada tipo de zona.

Lo que vino después está a medias: el Bundesrat registró el texto el 29 de mayo como Drucksache 334/26 y lo trató en su 1067ª sesión, el 10 de julio de 2026, en el punto 40 del orden del día, marcado como «bes. eilbedürftige Vorlage gem. Art. 76 Abs. 2 Satz 4 GG», iniciativa especialmente urgente conforme al artículo 76.2, frase 4, de la Ley Fundamental. Hasta ahí llega lo verificado. No es una ley en vigor, es un proyecto en tramitación.

El cambio cabe en una frase: «Mit der vorgeschlagenen Änderung der §§ 4a, 5, 5a, 6, 6a, 7, 8 und 9 BauNVO [...] soll ein neuer Nutzungsbegriff „Musikclubs“ in die BauNVO eingeführt werden». Con la modificación propuesta de esos ocho parágrafos se introduce en la BauNVO un nuevo concepto de uso llamado «Musikclubs». Los tipos de zona que corresponden a esos parágrafos se ven abajo, en la tabla.

Hasta ahora, a efectos de urbanismo, un club era una Vergnügungsstätte, un local de ocio. Deja de serlo: «Die unter den neuen Nutzungsbegriff der Musikclubs fallenden Anlagen sollen fortan nicht mehr unter den Sammelbegriff der Vergnügungsstätten fallen».

La motivación dice con qué compañía compartía cajón: «Diese positiven städtebaulichen Wirkungen von Musikclubs erfordern es, diese von Vergnügungsstätten wie beispielsweise Spielhallen, Wettbüros, Striptease-Lokalen und Sex-Kinos auch normativ klarer zu unterscheiden». Los efectos urbanísticos positivos de los clubs exigen distinguirlos también normativamente de locales de ocio como los salones de juego, las casas de apuestas, los locales de striptease y los cines porno. Esos efectos no se los inventa el proyecto: los toma de los «Hinweise der Fachkommission Städtebau zur bauplanungsrechtlichen Beurteilung von Musikclubs», que la Fachkommission Städtebau de la Bauministerkonferenz aprobó el 23 de marzo de 2022, y de ahí sale que los clubs generan efectos económicos positivos también para el turismo, la hostelería y el comercio minorista.

La categoría no se queda en la palabra «club»: «Unter den Oberbegriff „Musikclubs" fallen Kulturorte wie unter anderem Clubs und Live-Musikspielstätten», bajo el término genérico caen lugares de cultura como, entre otros, los clubs y los espacios de música en directo. Conviene retener esa palabra, Kulturorte, porque más abajo reaparece con el signo cambiado. Las discotecas no están en la enumeración: el proyecto admite que, cuando sean urbanísticamente comparables, usos como las discotecas pueden incluirse según las circunstancias del caso concreto. Caso por caso, no por definición.

Y hay una ausencia deliberada: los «Live-Musikspielstätten» aparecen en la motivación, pero no en el articulado. El texto explica que se renunció a añadirlos porque, para el objeto de la BauNVO, es irrelevante si la música se toca «live» o se mezcló antes, y añade el motivo práctico: «Speziell im Falle elektronischer Musik können die Grenzen fließend sein und schwierige, für die Bauaufsichtsbehörden letztlich nicht handhabbare Abgrenzungsfragen aufwerfen». En la música electrónica los límites pueden ser difusos y plantearían cuestiones de delimitación difíciles y, en último término, inmanejables para las autoridades de licencias de obra. Un DJ con un USB y un directo de banda son el mismo uso del suelo.

Dónde se podrá poner un club

El régimen de admisibilidad está escrito en dos frases. La primera: «Diese sollen künftig in Mischgebieten, urbanen Gebieten, Kerngebieten und Gewerbegebieten allgemein und in besonderen Wohngebieten, Dorfgebieten, dörflichen Wohngebieten und Industriegebieten ausnahmsweise zulässig sein». La segunda cierra la puerta donde se vive: «In allgemeinen und reinen Wohngebieten sollen Musikclubs wegen der erhöhten Schutzbedürftigkeit dieser Gebiete nicht zulässig sein».

RégimenTipos de zona de la BauNVOLo que añade el proyecto
Admisible con carácter generalMischgebiete (mixtas), urbane Gebiete (urbanas), Kerngebiete (centrales), Gewerbegebiete (de actividad económica)En las urbanas la admisibilidad se refuerza incluyendo los Musikclubs en el apartado 2
Admisible por excepciónbesondere Wohngebiete (residenciales especiales), Dorfgebiete (de pueblo), dörfliche Wohngebiete (residenciales rurales), Industriegebiete (industriales)En las industriales solo por excepción, porque ahí se quieren sobre todo usos que no son compatibles con barrios mixtos, y un club sí lo es
No admisibleallgemeine Wohngebiete (residenciales generales), reine Wohngebiete (residenciales puras)El motivo es la «erhöhte Schutzbedürftigkeit» de esas zonas, su mayor necesidad de protección

Dos matices no caben en la tabla. El primero: «Die Zulässigkeit bzw. ausnahmsweise Zulässigkeit unterscheidet – anders als diejenige für Vergnügungsstätten – nicht nach kerngebietstypischen und nicht kerngebietstypischen Anlagen». A diferencia de lo que ocurre con las Vergnügungsstätten, la admisibilidad no distingue entre instalaciones típicas de una zona central y no típicas.

El segundo es el que decide los expedientes: sigue vigente el deber de consideración del § 15 Absatz 1 BauNVO, por el que una instalación puede ser inadmisible en el caso concreto si genera molestias o perturbaciones inasumibles según el carácter de la zona. El proyecto dice que esa afinación es necesaria precisamente «aufgrund der relativen Offenheit des Nutzungsbegriffs der Musikclubs», por la relativa apertura del concepto.

Hay además una decisión expresa sobre el § 9 Absatz 2b BauGB, el precepto con cuyas determinaciones los municipios dirigen la implantación de los locales de ocio. La repercusión del concepto nuevo ahí es indirecta, «mittelbar»: «Die Einführung eines neuen Nutzungsbegriffs für Musikclubs wirkt sich mittelbar auf Festsetzungen nach § 9 Absatz 2b BauGB aus». Y los clubs quedan fuera a propósito —«wird mit Bedacht davon abgesehen, Musikclubs ergänzend in § 9 Absatz 2b BauGB aufzunehmen»— porque con esas determinaciones ya no podrán ser «gesteuert», dirigidos: el precepto se queda con «die Ansiedlung der übrigen Vergnügungsstätten», la implantación de las demás Vergnügungsstätten.

Y lo ya aprobado no se cae: «In Aufstellung befindliche Pläne können nach Maßgabe des § 233 Absatz 1 BauGB nach bisher geltender Rechtslage zu Ende geführt werden; bestehende Pläne behalten aufgrund der in Artikel 28 Absatz 2 GG verfassungsrechtlich geschützten kommunalen Planungshoheit weiterhin auch in Bezug auf Musikclubs ihre Gültigkeit». Los planes en tramitación pueden llevarse a término conforme al § 233 Absatz 1 BauGB con el régimen hasta ahora vigente, y los planes existentes conservan su validez, también en lo relativo a los Musikclubs, por la soberanía municipal de planeamiento que protege el artículo 28, apartado 2, de la Ley Fundamental. La categoría nueva no barre el planeamiento ya aprobado.

La cultura cierra a las once

Había un camino más corto y el proyecto lo descarta por escrito: «Die grundsätzlich ebenfalls denkbare Möglichkeit, Clubs als Anlagen für kulturelle Zwecke zuzurechnen, wird aus nachfolgenden Gründen nicht gefolgt». La posibilidad, en principio también pensable, de atribuir los clubs a las instalaciones para fines culturales no se sigue, por las razones que vienen a continuación.

Para entender el rechazo hay que ver qué sí es una «Anlage für kulturelle Zwecke». El proyecto lo enumera citando a Stock, in: König/Roeser/Stock, 6ª edición de 2025, BauNVO § 4 Rn. 49. Junto a los usos de educación y ciencia, en arte y cultura: teatros y óperas, salas de concierto y espacios similares para representaciones artísticas, museos, archivos, casas de radio, estudios de cine y televisión, estudios de grabación de voz o música, escenarios de pequeño formato, cabarés políticos y ballet.

Y la razón, literal: «Im Vergleich zu Musikclubs ist bei diesen Anlagen insbesondere von kürzeren Betriebszeiten und damit anderen städtebaulichen Auswirkungen auszugehen; in der Regel endet der Betrieb spätestens gegen 22 oder 23 Uhr». Frente a los clubs de música, en esas instalaciones hay que presumir horarios de actividad más cortos y por tanto otros efectos urbanísticos; por regla general la actividad termina a más tardar hacia las 22 o las 23 horas.

En su nota del 29 de mayo, el ministro de Estado de Cultura y Medios, Wolfram Weimer, lo contó al revés: «Musikclubs sind Kulturorte - das bestätigt der heute vom Kabinett beschlossene Entwurf der neuen Baunutzungsverordnung eindrucksvoll». Los clubs de música son lugares de cultura y el proyecto de la nueva Baunutzungsverordnung aprobado por el Consejo de Ministros lo confirma, en sus palabras, de forma impresionante. Era, añadía, «ein wichtiger Schritt zum Schutz und Ausbau der Livemusik-Szene in Deutschland», un paso importante para proteger y ampliar la escena de música en vivo en Alemania, y una señal fuerte para la industria cultural y creativa.

Las dos cosas conviven en el mismo expediente y conviene no mezclarlas. El proyecto llama «Kulturorte» a los clubs en su motivación, cierto. Lo que no hace es clasificarlos como «Anlagen für kulturelle Zwecke», que es la casilla con la que el reglamento decide dónde cabe una instalación. Lo primero es un adjetivo; lo segundo, un régimen.

Kulturschutzgebiete que se llaman de otra cosa

El mandato venía del pacto de gobierno y el proyecto lo cita literalmente, en las líneas 3896 y siguientes del Koalitionsvertrag: «Es braucht „Kulturschutzgebiete“, in denen Bestandsschutz gilt und Clubs als Kulturorte durch die Baunutzungsverordnung anerkannt und in der Technischen Anleitung zum Schutz gegen Lärm (TA Lärm) berücksichtigt werden». Hacen falta «zonas de protección cultural» en las que rija la protección de lo existente y en las que los clubs sean reconocidos como lugares de cultura por la Baunutzungsverordnung y tenidos en cuenta en la instrucción técnica de protección contra el ruido.

El Gobierno atiende la parte urbanística y le cambia el nombre, con la explicación por escrito: «Da sich der Regelungsauftrag auf Musikclubs bezieht, soll der Eindeutigkeit halber von „Gebieten für Musikclubs“ gesprochen werden. Damit sollen Unklarheiten vermieden werden, da der Begriff der „Kultur“ wesentlich weiter ist und nicht nur Musikclubs umfasst». Como el mandato se refiere a los clubs de música, por claridad se habla de «zonas para clubs de música»; así se evitan ambigüedades, porque el concepto de «cultura» es mucho más amplio y no abarca solo los clubs de música. Es la misma razón por la que se les niega la casilla cultural, dicha al revés.

La categoría nueva entra en el § 11, el de los Sondergebiete, las zonas especiales. La reforma toca el apartado 1, donde la referencia a los «§§ 2 bis 10» pasa a «§§ 3 bis 10» —el proyecto suprime el § 2 BauNVO, y habla de su «Streichung» y de su «Aufhebung»—, y renumera la enumeración del apartado 2, frase 2, para meter en el número 2 los «Gebiete für Musikclubs». La compañía en esa lista: zonas de turismo en el número 1, comerciales en el 3, de centros comerciales y grandes superficies en el 4, de ferias, exposiciones y congresos en el 5, y universitarias en el 6.

El § 2 que desaparece era el de los Kleinsiedlungsgebiete, las zonas de pequeños asentamientos, y el proyecto lo suprime por desuso: «Ein Bedürfnis für die Festsetzung dieses Baugebiets ist nicht mehr erkennbar; sie kommt soweit ersichtlich in der Praxis auch nicht mehr vor». La supresión solo mira hacia delante: esas zonas no podrán designarse en planes nuevos y no afecta a planeamientos existentes ni a planes en tramitación.

La misma reforma que borra un tipo de zona conserva otro a propósito: el reine Wohngebiet, que el Stuttgarter Konsens también proponía suprimir, «soll jedoch vorerst als ein ruhiges Gebiet mit besonders hohen Lärmschutzanforderungen erhalten bleiben», se mantiene por ahora como zona tranquila con protección acústica especialmente alta. Es uno de los dos sitios donde los clubs no serán admisibles: ese «no» no es un descuido, es el diseño.

De la otra mitad del mandato, la TA Lärm, este proyecto no resuelve nada: la cita como encargo y ahí se queda. Nada de lo verificado para esta pieza acredita un cambio en la instrucción técnica de ruido.

Por qué importa

Para un titular de sala, la categoría propia vale más que la etiqueta de cultura. Lo que mueve expedientes es la tabla de arriba: los clubs pasan a ser admisibles con carácter general en cuatro tipos de zona, dejan de depender del cajón de las Vergnügungsstätten y salen, a propósito, del § 9 Absatz 2b BauGB. Con las determinaciones de ese precepto ya no se podrá dirigir a los Musikclubs: queda solo para la implantación de las demás Vergnügungsstätten.

Lo que no cambia es el expediente de ruido. El § 15 Absatz 1 BauNVO sigue donde estaba, y el proyecto lo subraya como contrapeso de un concepto que él mismo describe como relativamente abierto. El vecino que denuncia y el ayuntamiento que valora el carácter de la zona siguen teniendo el mismo artículo en la mano. La categoría ayuda a entrar; no gana el conflicto.

La contradicción entre la nota del ministro y la motivación tampoco es un detalle de redacción: define qué se le presume a un club cuando haya que decidir un caso concreto. Si es instalación cultural, se le presume el horario de una sala de conciertos, con cierre hacia las 22 o las 23. Si es un Musikclub, se le presume lo que el propio texto admite, una actividad que se extiende más allá y produce otros efectos urbanísticos. La segunda lectura es menos halagadora y más útil para quien tiene que defender una licencia. Que un club es cultura no estaba en discusión; lo que estaba en discusión era si cabe en un Mischgebiet.

Alemania lleva dos años ensayando por separado cada pieza de este problema. En Berlín, el distrito de Friedrichshain-Kreuzberg paga un millón de euros al año de dinero público para que los clubes del RAW-Gelände sigan abiertos. En la financiación, las salas prueban un euro por entrada que cobran ellas mismas y se reparte de las grandes a las pequeñas. En el papeleo, la GEMA ya reparte festival por festival y cobra un 10 % más al setlist que llega tarde. Faltaba la casilla del plano. Para quien opera salas y clubs fuera de Alemania, lo que merece la pena mirar no es la etiqueta, es el mecanismo: una categoría de uso propia, con admisibilidad escrita zona por zona. El aforo y la seguridad siguen viviendo en otro sitio, en reglas como la VStättVO.

Qué hacer con esto

  • Localizar en el plan municipal el tipo de zona del suelo donde está la sala, con el nombre exacto de la BauNVO. Con el proyecto tal como está redactado, un Mischgebiet o un Gewerbegebiet pasan a admitir el club con carácter general; un Industriegebiet, solo por excepción; un allgemeines o un reines Wohngebiet, no.
  • Revisar sobre qué uso se concedió la licencia. Si el expediente se apoya en la condición de Vergnügungsstätte, y en su caso en si la instalación era o no típica de zona central, conviene tenerlo identificado: el concepto nuevo no distingue por ese criterio.
  • Comprobar si el planeamiento municipal utiliza el § 9 Absatz 2b BauGB y si esa determinación alcanza a la sala. El proyecto deja fuera a los Musikclubs a propósito.
  • En un plan en tramitación, preguntar al ayuntamiento con qué versión de la BauNVO se va a aprobar. Puede terminarse con el régimen hasta ahora vigente, según el § 233 Absatz 1 BauGB, y el proyecto no cierra fecha de entrada en vigor, así que la respuesta no es automática.
  • Si se busca local nuevo, descartar las zonas residenciales generales y puras antes de visitar nada, y tratar las industriales como excepción, no como terreno fácil.
  • No esperar que la etiqueta resuelva una queja de ruido. El § 15 Absatz 1 BauNVO sigue decidiendo caso por caso y la TA Lärm no la toca este proyecto.

Lo que todavía no está

El Artikel 13 fija el mecanismo de entrada en vigor, no la fecha: la ley entra en vigor, salvo lo previsto en su frase 2, el primer día del trimestre siguiente al día de su publicación, y los artículos 4 y 9 lo hacen seis meses naturales después del mes de publicación. Las fechas van en el texto como corchetes por rellenar. Mientras siga así, cualquier calendario que circule sobre esta reforma es una conjetura.

Fuentes

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Preguntas frecuentes

¿En qué zonas se puede abrir un club de música en Alemania?
Según el proyecto que el Consejo de Ministros aprobó el 27 de mayo de 2026, los Musikclubs serán admisibles con carácter general en zonas mixtas, urbanas, centrales y de actividad económica (Mischgebiete, urbane Gebiete, Kerngebiete y Gewerbegebiete) y solo por excepción en zonas residenciales especiales, de pueblo, residenciales rurales e industriales (besondere Wohngebiete, Dorfgebiete, dörfliche Wohngebiete e Industriegebiete). En las zonas residenciales generales y puras (allgemeine y reine Wohngebiete) no serán admisibles, por su mayor necesidad de protección. Es un proyecto en tramitación, no una norma en vigor, y en cualquier caso sigue vigente el § 15 Absatz 1 BauNVO, que permite declarar inadmisible una instalación concreta por las molestias que genere según el carácter de la zona.
¿Los clubs de música siguen siendo Vergnügungsstätten?
El proyecto establece que las instalaciones que caigan bajo el nuevo concepto de uso ya no estarán bajo el término colectivo de las Vergnügungsstätten, y justifica la separación enumerando con qué locales compartían ese cajón: salones de juego, casas de apuestas, locales de striptease y cines porno. A diferencia del régimen de las Vergnügungsstätten, la admisibilidad de los Musikclubs no distingue entre instalaciones típicas de una zona central y no típicas. Mientras el proyecto no se apruebe y se publique, la clasificación vigente no cambia.
¿El proyecto reconoce los clubs de música como instalación cultural?
No. La motivación los llama «Kulturorte», lugares de cultura, pero descarta por escrito atribuirlos a las «Anlagen für kulturelle Zwecke», las instalaciones para fines culturales. La razón que da es horaria: en esas instalaciones —teatros, óperas, salas de concierto, museos, bibliotecas, escenarios de pequeño formato— hay que presumir horarios más cortos y por tanto otros efectos urbanísticos, y por regla general la actividad termina a más tardar hacia las 22 o las 23 horas. El ministro de Estado de Cultura, Wolfram Weimer, presentó el proyecto en sentido contrario el 29 de mayo de 2026.
¿Qué son los «Gebiete für Musikclubs» del § 11 BauNVO?
Una categoría nueva de Sondergebiet, de zona especial, que el proyecto incorpora en el número 2 de la enumeración del § 11 apartado 2, frase 2, junto a las zonas de turismo, comerciales, de centros comerciales y grandes superficies, de ferias, exposiciones y congresos, y universitarias. El pacto de gobierno pedía «Kulturschutzgebiete», zonas de protección cultural; el Gobierno les cambió el nombre y lo explica en el propio texto: como el mandato se refiere a los clubs de música, por claridad se habla de «zonas para clubs de música», porque el concepto de «cultura» es mucho más amplio.
¿Cuándo entra en vigor la nueva Baunutzungsverordnung?
El proyecto no fija fecha. Su Artikel 13 establece el mecanismo: la ley entra en vigor, salvo lo previsto en su frase 2, el primer día del trimestre siguiente al día de su publicación, y los artículos 4 y 9 lo hacen seis meses naturales después del mes de publicación. Las fechas figuran en el texto como corchetes por rellenar. El Consejo de Ministros aprobó el proyecto el 27 de mayo de 2026 y el Bundesrat lo trató el 10 de julio de 2026 como iniciativa especialmente urgente.

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Redacción Futura Tickets

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Elaborado por la Redacción de Futura Tickets con asistencia de IA y revisión editorial humana. Responsable editorial: Alejandro García Cestero. Foto: Giuseppe Di Maria vía Pexels.

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